Tu mensaje de esta noche, me sorprendió. Cuando ya notaba un alejamiento demasiado grande, pude escuchar tu voz de nuevo.
Sigues siendo igual, pero ya estoy aprendiendo a manejarte... trato de no dejarte ir por todos lados, como acostumbras a hacer... no dejo que me arrastres a ese camino, y así puedo mantener el orden; así puedo manejar mejor tus cosas.. así siento que puedo serte útil y realmente ayudarte.
Trato de seguir tus vuelos inconstantes pero no dejarme llevar en ellos, para no perder la perspectiva... tu aparecer y desaparecer; ya he visto eso antes, ya sé como es... pero me parece como si fuera la primera. Quizás este un tanto desacostumbrado... pero ya siento que estoy a tono, preparado de nuevo, se que puedo hacerlo.
Me gustas... demasiado.-