
A medida que vamos teniendo mas años, en las palabras, nos vamos haciendo más escépticos con el amor... sin embargo no dejamos interiormente y en el corazón de apostar a el como cuando aun no teníamos cicatrices.
Por eso pareciera que somos duros y hasta que somos descreídos... y no es así, solo somos mas realistas y con la voz de la experiencia.
Y hasta la experiencia suele no ser determinante en cuestiones del amor, porque no se trata tanto de saber como hacer, sino de sentimientos y de personas... y ya todos sabemos, las personas son impredecibles. Las señales tampoco suelen ser válidas, alguien puede mostrar algo que no es o puede tener una tendencia que cuando
intentas captar... resulta que ya no existe mas. En fin, son cuestiones desconcertantes que hay que aprender a manejar, a convivir con ellas y por sobre todo, asumir.